Prehistoria del Taller de Composición del CSMMF

Quinta parte, 1988

   Fue un año trascendental, en lo institucional y en lo metodológico. Vamos por parte: entre diciembre del 87 y marzo del 88 decidimos, con la Dirección del Conservatorio, tres cuestiones importantes: inaugurar el segundo año del Taller de composición de música popular instrumental, realizar audiciones de ingreso al primer año estableciendo un cupo de veinticinco vacantes y continuar como único responsable de la dirección del Taller, sin ayudantes, pero supervisado por esa Dirección, especialmente por el nuevo vicedirector, el querido y recordado, Mtro. Luis Zubillaga.

   Sucedió que, cuando había comenzado en marzo el segundo año y en abril habían ingresado les estudiantes de primer año, nos enteramos, con estupor, que el conservatorio no estaba autorizado para organizar cursos, talleres, seminarios y clínicas. 

  Muchas veces se habló de una mística del Taller en la Institución. Ésta es una de las razones: los Mtros. Roque De Pedro, DGART, Augusto Rattenbach, Luis Zubillaga, CMMMF, y yo tuvimos una extensa reunión con el Secretario de Cultura de la Municipalidad de Bs. As., el prestigioso historiador Félix Luna, quien más que papeles nos pedía un relato. Claro: una historia. Así que le contamos todo el trayecto, desde 1984, y le dejamos casetes de lo producido, en una jornada otoñal inolvidable.

   De esa reunión surgió el decreto gubernamental que habilita al conservatorio a organizar actividades extracurriculares. Es decir que fundamos un espacio institucional de gran desarrollo posterior.

   Y, a partir de ese decreto, el conservatorio comenzó a tramitar mi nombramiento como profesor de la Institución, por trayectoria artística. 

   Recuerdo la tremenda carpeta que armé con un cv ultradetallado, con notas y críticas periodísticas, con cartas de apoyo al nombramiento de Violeta de Gainza, Rodolfo Alchourrón, Manolo Juarez, Santiago Giaccobbe, Litto Nebbia, Kive Staiff,  Director del Teatro San Martín y Javier Torre, Director del CCGSM. Más una publicación de la que voy a escribir más adelante.

   Poseo un solo título: Maestro mayor de obras, que provocó una graciosa confusión administrativa, cuando dos empleadas municipales lo consideraron título habilitante, interpretando que el término: obras, se refería a construcciones musicales.

   Digamos que, por el carácter de la tramitación y mis nutridos antecedentes musicales, fue un error comprensible, subsanado casi de inmediato.

   En noviembre de 1988 el trámite se resolvió favorablemente y me integré a la Institución como profesor titular de guitarra, comisionado a dirigir el Taller de Composición de Música Popular Instrumental del CMMMF.

   Hasta aquí lo institucional. En la sexta parte: lo metodológico y las producciones.

                                                                                                     Ricardo Capellano